Atendiendo esta duda frecuente, en la presente entrada hablaremos acerca de los instrumentos de evaluación psicológica, su relación con las baterías de evaluación, así como un breve análisis comparativo entre algunas opciones existentes.
Comenzaremos por el concepto del que parte todo el resto:
Psicología
Disciplina del conocimiento dedicada a la producción de ideas, instrumentos, métodos y procedimientos de acción e intervención que tratan sobre lo psicológico y sobre los fenómenos del comportamiento y la experiencia humana (Sos, 2015).
En cuanto a dichos instrumentos, incluyen mas no se limitan a: entrevistas, cuestionarios, inventarios, pruebas (o tests). Estos últimos son producto de una rama de la psicología denominada psicometría.
La psicometría es una disciplina científica que está encuadrada dentro del marco de la metodología de las ciencias del comportamiento y relacionada con el campo de la medición psicológica. La psicometría se ocupa de la teoría y práctica en la elaboración, evaluación y aplicación de instrumentos de medición dentro de la psicología.
Fuente: Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL). Sitio web http://psicologia.uanl.mx/wp-content/uploads/2014/11/016p_psicometria.pdf
Someramente, podemos dividir los tests psicológicos en dos categorías:
- Proyectivos. Comúnmente asociados a la medición de características de la personalidad (importante: también existen tests de personalidad psicométricos, como PAI y TAMADUL). Las instrucciones para el examinado suelen incluir dibujar (por ejemplo, HTP), inventar una historia con base a una ilustración de una lámina (por ejemplo, TAT), o pedirle que exprese lo que percibe de una lámina (por ejemplo, Rorschach). Su principal crítica es que su interpretación puede verse afectada por la subjetividad del examinador (por ejemplo, en un DFH donde el examinador A considere que la figura trazada es pequeña y el examinador B la considere mediana).
- Psicométricos. Comúnmente asociados a la medición de habilidades y aptitudes (mas no se limitan a ello). Su principal fortaleza es que sus resultados se expresan en valores numéricos, lo que garantiza su objetividad (vs la subjetividad de un examinador como en el ejemplo de DFH mencionado anteriormente). Ejemplos: Test Kuder, Matrices progresivas de Raven, WISC, WAIS.
Es necesario tener presente que, según el autor y su modelo, variará la forma en que se refiera a estos instrumentos... tests psicológicos, tests psicométricos, o simplemente tests.
El test psicométrico es una medición objetiva y estandarizada que mide el comportamiento de un determinado individuo (Chiavenato, 2008).
Nota aclaratoria: la conducta puede ser observable (comportamiento) o no observable (procesos internos).
Un test aislado es insuficiente para lograr una medición adecuada, puesto que todo fenómeno es multidimensional. Es necesario aplicar un conjunto intencionalmente estructurado y orientado a un objetivo específico (que varía de un consultante a otro, pues se ajusta al motivo de consulta, necesidades específicas, edad, etc.): este conjunto de tests se denomina batería de evaluación. Usualmente consta de mínimo 4 y máximo 6, aunque algunos autores sugieren que el máximo es de 8 pruebas.
Ahora bien, existen múltiples opciones para medir un mismo aspecto… es decir, si nuestro objetivo es medir inteligencia en un adulto, podemos elegir entre:
- Escalas de Inteligencia de Reynolds (RIAS)
- Escala Wechsler para adultos (WAIS)
- Test de las matrices progresivas de Raven
- Etcétera
Es aquí donde entra la pregunta que nos congrega: ¿más extenso es sinónimo de mejor?
Veamos algunos tiempos de aplicación de los ejemplos anteriores.
- Escalas de Inteligencia de Reynolds (RIAS). Tiempo de aplicación: 40 minutos.
- Escala Wechsler para adultos (WAIS). Tiempo de aplicación: 1 hora 50 minutos.
Es frecuente la creencia de que un test más extenso es mejor (en comparación con otro cuya duración sea menor), pero realmente el factor de tiempo no es un determinante. Es un error asumir que si una prueba tiene una extensión mayor, necesariamente implica que es más completa o más adecuada.
Recordemos que para que un test haya sido lanzado al mercado, debió pasar por los filtros de:
- Validez. La validez de los test se refiere al grado en que estos miden lo que realmente quieren medir (Kelley, 1927).
- Confiabilidad. Grado en que una herramienta de evaluación produce resultados estables y consistentes.
- Estandarización. Sistematizar el proceso de administración, calificación e interpretación del mismo.
Ello implica que todos los tests disponibles en el mercado son aptos para ser aplicados. Elegir entre uno u otro más bien se relaciona a:
- Las necesidades y objetivos particulares.
- Rango de edad del evaluado (niño, adolescente, adulto, adulto mayor).
- Contexto en que se realiza (si es clínico, laboral, forense, etcétera).

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