El motivo de consulta y los objetivos de terapia son aspectos relevantes en el rubro de atención psicológica, pero, ¿acaso son sinónimos?
La respuesta breve es que no, no son sinónimos (aunque sí tienen puntos de convergencia). En la presente entrada veremos qué caracteriza a cada uno de estos elementos. De manera breve e introductoria, podemos decir que:
- El motivo de consulta es lo que impulsa a la persona a solicitar apoyo profesional.
- Los objetivos de terapia refieren a lo que el consultante desea lograr por medio de las sesiones.
Por ejemplo, una persona contacta a un profesional de salud mental para agendar una consulta. Durante este primer contacto (por ejemplo, una llamada telefónica) refiere que se encuentra atravesando un duelo (motivo de consulta). Al asistir a su primera sesión y abordar el aspecto de lo que quiere lograr a través de la psicoterapia (objetivos), define que desea alcanzar la aceptación de que su ser querido ha partido, trabajar el sentimiento de impotencia que le provoca un cambio inexorable, ser capaz de seguir adelante con su vida y reconectar con su capacidad de gozo.
Sobre el motivo de consulta
- El motivo de consulta en Psicología Clínica se refiere a una descripción de síntomas o problemas objetivos, que el paciente o alguien relacionado con él emite para solicitar asistencia psicológica (Martínez Farrero, 2006).
- La interpretación que el paciente hace de su malestar (Ortuño, 1997).
- Algunos autores proponen la existencia de un motivo de consulta manifiesto (explícito y objetivo) y uno latente (implícito y subjetivo): el motivo de consulta puede tener que ver con la clínica objetivable, pero también con una inquietud subjetiva que el paciente no sepa o atreva a manifestar (Martínez, 2006).
- La problemática referida por el consultante (Quesada, 2004). [...] Aunque con frecuencia se afirma que estos implican más que la descripción de los problemas y las razones por las cuales las personas consultan (Kramer, Kleindorfer & Colarelly-Beatty, 1994; Martínez, 2006; Rodríguez, 2007).
Sobre los objetivos de terapia
En terapia directiva y afines
- Para Obando (1999), Hernández (2004) y Romero (2004) los objetivos de la psicoterapia recaen en el terapeuta, eximiendo al paciente de la responsabilidad que tiene frente al proceso.
En terapia no directiva, terapia centrada en el cliente, terapia humanista, y afines
- Un objetivo terapéutico será el acuerdo entre ellos [el profesional y el consultante] sobre lo que el paciente quiere que sea diferente, si el proceso psicoterapéutico es efectivo (Santángelo, 2023).
- Cuando hablamos de que los objetivos terapéuticos se construyen en conjunto, nos referimos a que tanto el consultor como el terapeuta aportan diferentes elementos que son clave para definir el rumbo de la terapia. Esto no es un proceso unilateral donde solo el terapeuta decide qué necesita el paciente, ni uno donde el consultor podría perderse dentro de sus propias dudas de lo que quiere trabajar, sino que es una colaboración activa (Velasco, 2024).
Los objetivos psicoterapéuticos requieren ser realistas
Un objetivo necesita ser viable/alcanzable: a) en sí mismo, y b) en relación al plazo en que desea obtenerse. Un objetivo es inviable cuando:
- Aspira a la perfección, pues esta es inalcanzable y altamente subjetiva (es inviable en sí mismo). Recomendación: ubicar el punto de partida (situación actual) y definir el primer paso que nos llevará hacia la dirección deseada. Técnica complementaria recomendada: encadenamiento (conductual).
- Se tiene la expectativa de que sea inmediato (es inviable en cuanto al tiempo). Recomendación: fijar fechas que permitan el desarrollo de las habilidades deseadas. Ejemplo: la formación de un hábito requiere un promedio de 66 días.
Lo ideal vs lo real y su impacto en la definición de objetivos
- Idealmente, el consultante cuenta con recursos emocionales (herramientas/capacidades/habilidades para manejar la vida) suficientes para iniciar su proceso de cambio; sin embargo, el contexto real no siempre es así.
Ejemplos de excepciones. Autoconocimiento-autoconcepto-autoimagen-autoestima pobre/limitado, lo que se refleja en uno o más de los siguientes aspectos: falta de confianza en el criterio propio, dificultad para la toma de decisiones, temor a equivocarse, capacidad de afrontamiento reducida, indefensión aprendida, percepción de no-merecimiento ("no merezco ser feliz", "no merezco priorizarme"), bloqueos, etcétera. Los individuos con estas características se benefician de la co-construcción de objetivos y suelen requerir de mayor guía/orientación durante el acompañamiento terapéutico al inicio de su proceso. - En un contexto ideal, el individuo tiene la intención de mejorar su salud mental y calidad de vida, y está dispuesto a realizar ajustes. En un contexto real, pueden darse casos en que esté presente:
-[...] Otro tipo de motivaciones añadidas o distintas a liberarse de los rasgos psicopatológicos evidentes. O cuando una persona con problemas de adicción a una determinada sustancia tóxica acude a consultar presionado por sus familiares, no necesariamente el motivo de consulta es vencer la adicción, sino tal vez, liberarse de la exigencia de aquéllos sin tener que dejar de consumir. Lo mismo ocurre en las personas que acuden a consultar obligadas por una resolución judicial a consecuencia de un delito, en quienes no hay conciencia de enfermedad y cuyo único objetivo es conseguir una disminución de condena (Martínez, 2006).
-Negativa a renunciar a la ganancia secundaria. Esta última se define de la siguiente manera: en la teoría psicoanalítica, la ventaja derivada de una neurosis [...]. Las ventajas pueden incluir atención adicional, compasión, evitar el trabajo y la dominación de los demás. Dichas ventajas son secundarias, ya que se derivan de las reacciones de los demás a la neurosis en lugar de factores causales. A menudo prolongan la neurosis y generan resistencia a la terapia. También se denomina ventaja por enfermedad (APA, 2018). - El mito de que la terapia es libre y voluntaria. Nuevamente, la afirmación anterior representa lo ideal. Ejemplos de excepciones:
-Menores de edad llevados por sus padres (frecuente en adolescentes)
-Personas que acuden para complacer a otros (cónyuge que asiste a terapia de pareja)
-Internamiento involuntario (adicciones, psiquiatría)
El ingreso involuntario a una unidad de salud es el que se da cuando la persona usuaria se encuentra impedida para solicitarlo por sí misma, por incapacidad transitoria o permanente, por lo que es solicitado por un familiar, tutor, representante legal u otra persona que en caso de urgencia requiere el servicio y siempre que exista previamente indicación al respecto por parte del médico tratante (Secretaría de Salud, 2013). Fuente: https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/235015/Lineamientos_nacionales_para_el_ingreso_involuntario_a_establecimiento.pdf

Comentarios
Publicar un comentario